Dime con quién mandas… y te diré quién eres

“¡Qué bien! Me he comprado (por fin) a través de Internet ese aparato tecnológico que desde hace tanto tiempo estaba buscando… Ya he hecho el pedido, he rellenado los datos y… la dirección de envío. ¡En 24 horas me llega!” (…) “¿Se puede saber por qué ha pasado una semana y todavía no he recibido nada? La empresa encargada me ha dicho que ya había entregado el paquete al servicio de transporte… ¿Qué está pasando aquí? ¡No pienso comprarles nada más!” (…) “Y por fin, cuando después de tanto tiempo, me llega mi compra, resulta que viene rota… ¡pero no de fábrica! Vaya golpe deben haberle dado a la caja… Y vaya decepción con la empresa en la que decidí comprar

Si te has sentido identificado con el párrafo anterior, ya sea como comprador o como vendedor… ¡este artículo es para ti! Y es que hoy vamos a hablar de algo fundamental para cualquier empresa sea del sector que sea, pero a lo que no se le da la suficiente importancia: los servicios de transporte.

1¿Sabías que el sistema de mensajería fue inventado por chinos hace más de 6.000 años? Los mensajeros eran conocidos como  “Ching Pao”

Desde un punto de vista personal, podemos decir que Osesa es una empresa que se dedica a la venta, distribución e instalación tanto de material tecnológico como de mobiliario. Trabajamos con grandes empresas, pero en primera instancia respondemos por nosotros mismos: cada día debemos realizar entregas a colegios, universidades, negocios de mayor o menor tamaño… y nuestra política de calidad nos exige hacerlo bien. “Bien” no significa simplemente “decente”: desde el momento en el que un cliente realiza un pedido, nos ponemos en marcha para que tanto la compra, como la venta y la post-venta dejen al comprador tan satisfecho como para recomendarnos a todo aquel que precise de un servicio similar.

Con algo más de treinta años en el sector, hemos trabajado con numerosas empresas de transporte: DHL, Seur, MRW, TNT… Y no todas nos ofrecen el mismo servicio. Para nosotros es muy importante: si decimos que vamos a entregar el pedido un día, no podemos hacerlo una semana después. Hay un compromiso que une tanto a la empresa distribuidora como a la de transportes para que el resultado final de satisfacción sea elevado por parte del cliente.

2Los sellos se pusieron en circulación en el siglo XIX; antes de su creación, era el destinatario el que pagaba el envío postal. Además, en los sellos que circulan internacionalmente debe aparecer el nombre del país emisor en alfabeto latino, excepto Reino Unico, por ser el primer país emisor

Y a lo largo de estos años, nos hemos encontrado de todo: transportistas que dicen haber pasado por el lugar de entrega y que este estaba cerrado sin dejar constancia de su paso, cuando el propio horario de la empresa es suficiente prueba para demostrar que eso es falso; otros que por mucho que les digas que te entreguen el paquete en mano siempre se lo dejan al portero del edificio… así como otros factores negativos que, aunque no tengan que ver de forma primaria con la entrega, sí que afectan: entendemos que el trabajo de un transportista es duro, y cargar y descargar material durante todo el día requiere un esfuerzo físico que revierte directamente sobre el olor corporal de una persona… Pero una cosa es eso, y otra muy distinta es no guardar una higiene personal continua, sobre todo si te encuentras en un trabajo en el que tratas directamente con personas, clientes a los que puede que no les agrade esta imagen y que dejen de contratar tus servicios. Por eso, muchas veces pedimos que hagan las entregas en nuestra empresa, para ser nosotros quienes después nos encarguemos de llevarlo al cliente final.

3Los repartidores celebran su día los 17 de agosto de cada año

Con todo esto no queremos, ni mucho menos, menospreciar el trabajo de los transportistas: todos los empleos son dignos, y más si requieren de tanta responsabilidad y dureza. No es sencillo pasarse el día en un vehículo, recorriendo largas distancias –sobre todo en una gran ciudad como Madrid, con tantos atascos– aun cuando la fatiga es acusada, sumando a todo esto el esfuerzo físico de la carga y descarga del material que transportan. Nosotros sí les damos la importancia que merecen y, precisamente por esto, exigimos una respuesta también por su parte.

A nivel personal y, como ya hemos dicho, habiendo trabajado con tantas y variadas empresas, nos quedamos con DHL: la relación con su transportista es mucho más cercana, facilitándonos el trabajo para así agilizar las entregas y mejorar tanto su labor como la nuestra. Es la muestra de compromiso, entrega y buena imagen.

4Si un cliente no está satisfecho con una entrega, aunque esta haya sido hecha a través de una empresa de transportes externa, tienes un muy alto porcentaje de probabilidades de que no vaya a realizarte ningún otro pedido

¿La conclusión? Podría buenamente ser que el fin no justifica los medios: es importante dar un buen servicio en todo momento, desde que se realiza el pedido hasta que se cumple la entrega. Así que, a partir de ahora, ya sea en tu negocio o para algo personal, ten muy en cuenta quién te va a llevar lo que pidas… ¡y no te quedes nunca más colgado!

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