Educar con realidad virtual

Tan solo hay que echar la vista diez años atrás para darnos cuenta de lo mucho que ha evolucionado la tecnología en la última década: ordenadores, videojuegos… Y educación. Porque si muchos de vosotros pensáis que la humanidad se está convirtiendo en un conjunto de seres robotizados a las órdenes de sus smartphones… ¡os equivocáis! Como siempre decimos: es cuestión de perspectiva, y siempre hay que mirar el lado positivo.

En este caso, hablamos de educación. La tecnología ha abierto todo un mundo de posibilidades que ha conseguido ampliar enormemente el abanico de recursos didácticos, haciendo del estudio algo que puede resultar incluso divertido para estudiantes de cualquier etnia y edad. ¿Lo último? La realidad virtual.

revista educacion virtual

Para los más perdidos, recomendamos siempre recurrir a la RAE cuando una palabra se escape a nuestro conocimiento: “la realidad virtual es la representación de escenas o imágenes de objetos producida por un sistema informático que da la sensación de su existencia real”. O lo que es lo mismo: la RV nos permite sumergirnos en un entorno digital, en 360º, para que tengamos la sensación de estar en dicho escenario… ¡Y todo a través de unas “sencillas” gafas!

¿Y qué tiene que ver esto con la educación? Fácil: “la realidad virtual permite a los alumnos establecer vínculos más estrechos con la vida real, lograr una mejor conciencia de sí mismos y estimular su creatividad”, tal y como explica el estudio ‘New Vision for Education: Fostering Social and Emotional Learning throught Technology”, desarrollado por el Foro Económico Mundial.

edu

De esta forma, los niños podrán dar clase “bajo el mar” para hablar de biología marina, o trasladarse a la antigua Roma para conocer sus costumbres y monumentos… ¡y todo en primera persona! Así, el alumno no solo comprende cómo se sentiría su objeto de estudio, sino que se convierte en él, tal y como aclaran en la revista Educación 3.0.

¿Quiénes podrían utilizar estas gafas? Canellas, de aCanelma, lo explica: “En principio, no se establece ningún tipo de limitación de edad en cuanto a su uso, aunque no lo recomendaría antes de los 7 u 8 años, ya que la vista no está del todo desarrollada hasta estas edades y su utilización en etapas más tempranas podría ser contraproducente”. Por ejemplo, el Oculus Rift, que se ha asentado como uno de los dispositivos más potentes y populares del mercado, tiene establecido su uso para mayores de 14 años.

Mi mama tiene un blog

De momento, no hay demasiadas aplicaciones que puedan ser utilizadas, pero sí otras muchas que están en desarrollo: se está invirtiendo mucho dinero, tiempo y recursos en conseguir que esta tecnología siga avanzando, ya que tiene muchas posibilidades de convertirse en una herramienta útil, interesante, interactiva y eficaz para muchos sectores, entre los que se encuentra la educación. Su elevado coste, además, se convierte en el segundo gran obstáculo que atraviesa el método de la realidad virtual.

Aun así, muchos fabricantes ofrecen soluciones mucho más asequibles económicamente: solo es necesaria una impresora 3D o un cartón. Google, por ejemplo, tiene a disposición de todo aquél que quiera plantillas que deben completarse con dos lentes de resina, dos imanes cerámicos, goma elástica y velcros… ¡y ya tendrías tus propias gafas de RV!

Virtual Factory

¿Y tú, ya has probado unas gafas de realidad virtual? ¡Cuéntanos tu experiencia! Una de nuestras misiones es mejorar, siempre desde un punto de vista ecológico, la virtualización de las aulas con avanzados proyectores, pizarras… Por eso, desde OSESA estaremos encantados de escucharte… ¡y atender todas tus necesidades!

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