¡Felicidades, casa!

Si nos preguntasen cuál es el mejor invento de la historia, con certeza diríamos que el planeta Tierra. Vale, lo mismo no es un invento como tal… pero, al fin y al cabo, la vida es todo lo que tenemos, y nuestro ecosistema es vida, así que se podría definir como nuestro todo dentro de un universo finito.

¿Cuántas veces hemos dado las gracias a alguien por lo bien que se ha portado con nosotros? Hasta los más desagradecidos lo han hecho un par de veces, pero… ¿cuántas veces lo hacemos con nuestro planeta por regalarnos la totalidad de lo que puede ofrecernos? No, no estamos diciendo que haya que ponerse de rodillas en el parque y empezar a besar la arena, entendámonos: se trata de un feedback a tener con la naturaleza, y corresponderla con el mismo buen trato que ella nos lleva dando desde hace milenios. Parece sencillo y obvio, ¿verdad?

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Pues en realidad, no lo es tanto. Ya no hablamos solo de fábricas que humean contenido perjudicial para la Tierra; o de la contaminación que produce la energía nuclear; ni tan siquiera de esas empresas que vierten sus residuos tóxicos en grandes superficies naturales o que se dedican a talar hectáreas de vegetación. El cambio, siempre, empieza por uno mismo.

Y aquí es donde surge la disyuntiva de siempre… “Pero, si yo soy una sola persona… Lo que haga no va a repercutir en un todo, porque nadie más pone de su parte”. Error. Pero error absoluto: esa máxima no se debería aplicar a ninguna de las facetas de nuestras vidas. Las grandes revoluciones empiezan en nosotros, y como decía una de las estrofas del mítico Imagine de John Lennon“You may say I’m a dreamer, but I’m not the only one” (“Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único”).

 

Por eso, en un acto de agradecimiento y altruismo, el senador estadounidense Gaylord Nelson decidió instaurar el 22 de abril el Día Mundial de la Madre Tierra, para crear una conciencia común a los problemas de la superpoblación, la producción de contaminación, la conservación de la biodiversidad… así como otras preocupaciones ambientales para proteger la Tierra.

Es un día para rendir homenaje a nuestro todo, nuestro ecosistema, nuestra vida. Porque, como llevan expresando distintas culturas a lo largo de la historia, hay que reconocer al planeta azul como nuestro hogar, nuestra madre, demostrando la interdependencia entre sus ecosistemas y los seres vivos que en ellos habitamos.

¿No sabías que hoy era el Día de la Madre Tierra, te ha pillado por sorpresa y no sabes qué regalarle? Nosotros te podemos dar algunas ideas: si vas paseando por la calle, ¿tanto cuesta tirar el papel en la basura en lugar de al suelo? Lo mismo tardas diez segundos más, pero a cambio puedes ganar cientos de años para tu planeta. Pero si prefieres algo menos clásico, más original, puedes probar por reciclar la lata de refresco que tomaste el otro día durante esa comida especial, o evitando el uso de aerosoles que degeneran la atmósfera.

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¡Et voilà! La fiesta está servida. No te puedes perder la súper celebración que la Tierra nos tiene preparados, ¡a cambio de, simplemente, nuestros pequeños gestos! La temática de este año da relieve a la importancia de los árboles, con un gran cartel bajo el lema de “Los árboles para la Tierra”.

Y para cuando llegue la noche, un final de película: el planeta atravesará una nube de escombros del cometa Thatcher, que se acerca al Sol cada 415 años y que nos deja una lluvia de meteoritos que se conoce como “Líridas”. Estas partículas no son demasiado grandes (no son muy superiores a un grano de arena) entrarán en contacto con la atmósfera a una velocidad aproximada de 49 kilómetros por segundo, dejando una estela en forma de lluvia de estrellas… Aunque este año se suma a la celebración el satélite de la Tierra, que en su máximo esplendor de luna llena, dificultará algo más su visión.

Con acontecimientos tan bonitos y espectaculares como este… ¡cómo vamos a dejar de cuidar nuestro hogar! Nosotros no queremos ni imaginarlo. Pero para los más agnósticos, hemos querido hacer una recopilación de imágenes increíbles que harán que hasta el más diabético en lo que amor y compromiso se refiere, se vuelva todo un romántico:

 

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Las auroras boreales son fenómenos atmosféricos que consisten en la aparición en el cielo de manchas y columnas luminosas de varias tonalidades, producidas por la radiación solar. Pueden observarse de noche en las regiones polares

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Los osos polares, o también conocidos como osos blancos, son unos de los carnívoros terrestres más grandes del planeta. ¿Sabías que su pelaje ha evolucionado hasta tornarse blanco para adaptarse al entorno? Desgraciadamente, desde 1982 han sido declarados como especie en peligro de extinción

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La Vía Láctea es una galaxia espiral donde se encuentra el Sistema Solar. De noche se ve como una borrosa banda de luz blanca alrededor de toda la esfera celeste. Este fenómeno visual se debe a estrellas y otros materiales que se hallan sobre el plano de la galaxia, como el gas interestelar

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Un bonito valle escondido entre montañas, poblado de árboles y naturaleza viva: los pulmones del planeta. Sería genial pasar unos días de desconexión en esa pequeña casita de madera, ¿verdad?

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Un eclipse solar es el fenómeno que se produce cuando la Luna oculta el Sol, desde la perspectiva de la Tierra. Esto solo puede pasar durante la luna nueva (Sol y Luna en conjunción). En la imagen, un eclipse total completo: desde una franja en la superficie de la Tierra, la Luna cubre totalmente el Sol

 

Desde OSESA somos claros defensores de la máxima de que “aunque nuestro calendario nos tenga que decir lo mucho que te queremos hoy, esperamos que sepas que lo hacemos todos los días del año”, y esto es algo que aplicamos a todas las facetas de nuestra vida, nuestra empresa y, sobretodo, a nuestro compromiso.

Desde hace bastante tiempo estamos asociados con Ecopilas y Ecoasimelec, con el objetivo de trabajar de una manera más eficiente y respetuosa con el entorno que nos rodea. También trabajamos creando campañas conjuntas con Casio, en las que promovemos el uso de eco-proyectores que no solo revertirán en un descenso económico (y por tanto, energético) importante, sino que eliminan las conocidas lámparas de mercurio que emiten un gas tóxico que en altas concentraciones puede ser perjudicial ya no solo para la Tierra, sino para los seres humanos y su propio sistema respiratorio.

Son pequeños gestos, sí… pero las playas no están formadas por un solo granito de arena, ni los océanos por una única gota de agua. Y es que nosotros somos el mundo.

 

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