Soles, estrellas y lunas

Yo se que alguno de vosotros ha ido al médico hoy…” – pregunta Natalia-. “¡Siiiiiiiiii!”- contestan la mayoría de los niños que hay en el aula, salvo uno, que asiente con la cabeza-. “Y , ¿qué os han dicho? ¿Que estáis todos malíiiiisimoooooos? ” -añade la coordinadora TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación) y profesora de Primaria. “¡Noooooooooo!“- ríen los alumnos. Pegado a ella está Juanma. No puede perderse ni una coma de la conversación. Agita sus brazos y manos velozmente cada vez que alguien interviene en clase. Tiene una complicidad mágica con un niño que está sentado en primera fila. “Está signando”, me explica Natalia. “Desde los 0 añitos todos tienen lenguaje de signos“.

TIC
Natalia Casco es Coordinadora TIC y Profesora de Primaria del Colegio Gaudem

Bienvenidos al colegio Gaudem, en el distrito madrileño de Barajas. Un colegio colorido, alegre, familiar que apuesta por la integración de niños sordos (hay entre tres y cinco por clase de la línea A. Es decir que cada curso tiene A, B y C y sólo en la línea A hay alumnos sordos y dos profes), por el bilingüismo en inglés y por las nuevas tecnologías. Un colegio, en definitiva, especial, de esos que te enganchan tras recorrerlo durante un rato. Lo visitamos de la mano de Natalia. Conoció a OSESA en SIMO, el Salón de Tecnología para la Enseñanza que cada año se celebra en Ifema. Querían cambiar los videoproyectores y bajar las pizarras digitales que ya tenían en las aulas porque “a los de 3 años les tenía que subir a una silla para que llegaran arriba” . Natalia nos recuerda que era un latazo: “aparte de correr el riesgo de que los niños se cayeran, siempre dependían de la maestra para interactuar con la PDi“. Otro motivo para renovar el material fue el “cañón” o videoproyector, que al estar lejos, daba mucha sombra. Dicho y hecho. Hace unos meses, OSESA le recomendó los videoproyectores de ultracorta distancia y los soportes motorizados para adaptarlos rápidamente a la altura de los niños. “Hicimos números y lo hemos conseguido ahora “.

pizarra digital
Niños de tres años usando la pizarra interactiva con proyector de ultracorta distancia y soporte motorizado.

Lo comprobamos con nuestros propios ojos. Con sólo tres años, los chiquitines se manejan con la pizarra como si hubieran nacido con ella debajo del brazo. Tambien con las tablets. “Apostamos por ello y lo incluimos desde que son pequeñitos para que reconozcan que las nuevas tecnologías se encuentran en el aprendizaje y…son autónomos “. ¿El objetivo? Que usen la tecnología de forma autosuficiente, que trabajen contenidos de todo tipo, sobre todo, logico-matemáticos, mientras desarrollan la creatividad, ejercitan la memoria y se divierten.

Ipad
Alumnos de Educación Infantil manejando una tablet

Seguimos en Educación Infantil con los “soles, estrellas y lunas”, que es como están divididos. En clase, los peques se organizan por “rincones”. A la izquierda, un grupo trabaja la destreza en el “rincón de plástica”. En el medio, cinco niños tratan de resolver un puzzle en equipo; enfrente otros cuatro juegan con la pizarra digital y se corrigen entre ellos; a la derecha otros cuantos perfeccionan la escritura y al fondo, varios disfraces esperan colgados de un perchero para trabajar la “simbología”. Es la hora de comer y bajamos al comedor. Una empresa externa con cuidadoras especializadas sirve y vigila a los niños. Huele que alimenta. Visitamos el patio. Es enorme. Algunos niños ya están en la hora de recreo y corren para defogarse por todas las canchas. Otros, están en actividades extraescolares. ¡El colegio Gaudem tiene hasta piscina cubierta! Las instalaciones, la decoración del centro y las aulas nos atrapan. Natalia y el resto de profes, más. En OSESA también hay papás y mamás y la educación nos toca por partida doble. Son ya más de 30 años visitando colegios…

Y eso que el Gaudem lleva menos que nosotros. Es un centro nuevo, los profesores que lo crearon cumplieron su sueño hace tan sólo 8 años. Durante 23 años fueron un colegio diminuto ubicado en un chalet, sólo destinado a niños sordos, pero “la integración en la sociedad no es me aislo en un chalet“, nos asegura, orgullosa, Natalia. Éste es su séptimo curso pero pisan con fuerza. Le preguntamos a Natalia qué beneficios tiene para un niño oyente estar integrado con niños sordos y nos contesta sin dudarlo: “es respeto, es tolerancia, es conocer que no todos aprendemos de la misma forma“. Educación en valores, nuevas tecnologías, bilingüismo en inglés y, aunque suene antiguo, saber estar. Antes de irnos nos llama la atención un niño de aproximadamente doce años, que, sin conocernos de nada, corre a sujetarnos la puerta para que pasemos. Da gusto la cantidad de veces que hemos oído por los pasillos “gracias” o “por favor” y a la vez, asusta que esto nos sorprenda. Qué triste que los modales cada vez escaseen más…pero esto da para otro post. Enhorabuena Gaudem por estar lleno de soles, estrellas y lunas.